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Me parece totalmente acertado lo que dice Miguel Ángel Sabadell, aunque no haya leído el artículo sino sólo esta reflexión. rvr sabe que soy partidario acérrimo de la divulgación científica por parte de los propios científicos. Pero, tras las experiencias de los últimos meses/años, debo añadir que es bastante difícil hacerla. A mí me está costando ahora más, apenas está valorada (o muy poco) cuando se socilitan plazas o un nuevo puesto de trabajo, parece que sólo importan los papers (artículos científicos) y las citas, y sacar uno cuesta... mucho. Quizás una reflexión también sobre eso vendría bien, que se valorase algo más la divulgación científica dentro del propio curriculum del investigador. Además, resulta un esfuerzo adicional a tu trabajo diario (lo que supone, al menos en mi caso, más horas en el ordenador y en el despacho), y como digo a veces no es lo suficientemente valorado. A esto hay que unir lo difícil (en serio) que muchos científicos tenemos para compaginar el trabajo con la vida social/familiar (¡que me lo digan a mí, en Australia lejos de todos, y que en 7 meses y pico aún no tengo aquí ni un solo amigo/conocido fuera del instituto de astrofísica!). Me gusta eso de que necesitamos Carlsaganes castizos que transmitan pasión, ya me gustaría llegar a esa definición en algún momento. Pero los años no pasan en balde y... bueno, no me hagáis mucho caso, es que... es difícil muchas veces. Espero que aprovechemos 2009, Año Internacional de la Astronomía, para hacerlo un poco mejor. ¡Para eso hay que empezar ya!
Un saludo desde Sydney.
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