Cuaderno de Bitácora
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{ Las claves de "Cosmos: Una odisea en el espacio-tiempo" }


Con muchísima expectación, el pasado domingo se estrenó el documental Cosmos: Una odisea en el espacio-tiempo. Se trata de la sucesora de Cosmos: Un viaje personal, una de las series documentales más populares de todos los tiempos. “Cosmos” acercó la ciencia a 500 millones de personas, y sirvió de inspiración a miles de jóvenes a apostar por la carrera investigadora. Durante los 35 años que han pasado desde su estreno, la serie y su carismático presentador, Carl Sagan, se han convertido en iconos de la divulgación científica. Al anunciarse la nueva serie, fans de todo el mundo esperaban ansiosos su estreno. Cómo no, yo entre ellos.

La pregunta a responder es obvia: ¿qué me ha parecido? Ya aviso al lector que mi respuesta no va a ser corta. Como diría Gandalf: ¡huye insensato! Todavía estás a tiempo :) … ¿Aún estás aquí? Bueno, pues te invito a compartir conmigo algunos pensamientos sobre la antigua y la nueva serie. Si no has visto “Cosmos”, sigue leyendo para ponerte en contexto.

Cosmos: Un viaje personal

“Cosmos: Un viaje personal” fue una serie de 13 capítulos que se emitió por primera vez en EEUU en el año 1980. El documental trataba de hacer atractivo el mundo de la ciencia al gran público. Se trató de un proyecto personal de Carl Sagan. Sagan era un astrónomo que se había hecho el científico más popular de EEUU por sus apariciones en el ‘late night’ de Johnny Carson en los años 70. La pasión de Sagan era la vida en el Universo. Creció leyendo novelas de Edgar Rice Burroughs, en especial las de John Carter de Marte, que describía una civilización de marcianos. Sagan estuvo involucrado en todas las misiones de exploración planetaria de la NASA desde los años 60 hasta su fallecimiento en 1996: Viking, Pioneer, Voyager, Galileo... Poseía una visión racionalista del mundo y creía que los científicos tenían obligación de educar al público en cuestiones científicas. Sus primeros libros fueron “Vida inteligente en el Universo” y La conexión cósmica. En 1975, Sagan ofreció en una Universidad de Toronto la primera Conferencia Memorial Jacob Bronoswki sobre Filosofía Natural, que fue convertida en libro. Publicado en 1978, Dragones del Edén se convirtió en un éxito de ventas y brindó a Sagan un prestigioso Premio Pulitzer.

Jacob Bronowski fue un matemático, biólogo, actor y poeta, presentador de una serie documental de gran éxito en la televisión pública británica. El ascenso del hombre: Una visión personal consta de 13 episodios y se estrenó en 1973 en la BBC. Bronowski recorre la historia de la humanidad, destacando la importancia del conocimiento científico. En la serie se muestra a Bronowski en diferentes lugares del mundo, y también se recrean con actores algunos momentos destacados de la ciencia. El director de la serie era Adrian Malone y ganó un premio Emmy al mejor programa documental.

En octubre 1976, Gentry Lee convenció a Sagan para crear una empresa que produjera programas y películas de contenido científico. Lee era un ingeniero que también trabajaba en el programa de exploración planetaria de la NASA. Ambos estaban disgustados por la escasa cobertura mediática de las misiones robóticas a Marte en comparación con las misiones tripuladas a la Luna. Pensaban que el público se mostraría muy interesado en la exploración planetaria si hubieran programas que relataran los descubrimientos. Además, Sagan se mostraba muy contrariado por la cantidad de tiempo dedicado en los medios de comunicación a la pseudociencia. Ese mismo mes, Sagan recibe una oferta para presentar una serie de 13 capítulos «similar al “El ascenso del hombre” de Bronowski. Sería para la PBS. La serie exploraría la responsabilidad de la humanidad en explorar lo desconocido». Aceptaron de inmediato y para dirigir la serie, contrataron al mismo Adrian Malone.

Otros responsables de Cosmos a destacar son los co-guionistas, que incluyen el propio Sagan, Ann Druyan y Steven Soter. Éste último era un científico planetario cercano a Carl. Sagan había conocido a Ann Druyan en 1974, y por entonces era una aspirante a escritora. Colaboraron para el disco de oro de la Voyager que contiene un mensaje para aquellas hipotéticas civilizaciones extraterrestres que se encuentren con la sonda interestelar. Durante la gestación de “Cosmos”, se enamoraron. Druyan ejerció una enorme influencia en Carl Sagan. Pero su amor complicó su situación personal. Durante la producción de “Cosmos”, Sagan tuvo que enfrentarse a un complicado divorcio.

“Cosmos” contó con un gran presupuesto, de 6 millones de dólares para la producción y 2 millones de dólares para la promoción. Durante los tres años de producción, rodaron en 40 localizaciones alrededor del mundo. Cada capítulo constaba de una hora, presentado en solitario por Carl Sagan. En ellos no sólo se limitaba a explicar conceptos científicos de forma más o menos didáctica. “Cosmos” ofrecía una visión multidisciplinar del conocimiento y del ser humano, relacionando de forma amena la historia, la física, la química, la biología o la astronomía.

Tras su estreno, la serie fue un gran éxito. Ganó múltiples galardones, fue emitida en 60 países y acumuló una audiencia de 500 millones de personas. El libro que acompañó a la serie continúa hoy re-editándose en muchos países, incluído España. Incontables científicos en todo el mundo deben su vocación a la serie. En palabras de Keay Davidson «“Cosmos” supuso para los documentales científicos lo que “2001: Una odisea en el espacio” fue para las películas de ciencia ficción».

¿Cuáles son las claves del éxito de “Cosmos: Un viaje personal”? La serie fue la primera en utilizar los efectos especiales de forma prominente. Algunas de las secuencias más recordadas son el calendario cósmico, la reconstrucción de la Biblioteca de Alejandría o la animación por ordenador de la evolución de la vida en la Tierra. Para la banda sonora contaron con temas clásicos, y de vanguardia, como la música electrónica de Vangelis. Pero, indudablemente, el ingrediente estrella es el carisma de Carl Sagan. Como espectador, uno realmente siente que Sagan está a su lado guiándole por la mayor historia jamás contada. Su forma de hablar resultaba peculiar y el doblaje en España realizado por José María de los Ríos es uno de los más aclamados. Pero además, el mensaje era excepcional y, quizás, irrepetible. Sagan logró transmitir mejor que nadie la pasión por la búsqueda de la vida en el Universo, y en ese contexto, el cósmico, situaba a la humanidad, que en 1980 se enfrentaba a la posibilidad de una guerra nuclear entre el bloque occidental y el soviético. El pensamiento racional y el conocimiento era, para Sagan, lo que podía evitar un inminente apocalipsis. Según Gentry Lee, “Carl probablemente tocó más corazones y mentes que cualquier otro científico en la historia”.

34 años después del estreno de “Cosmos”, el mundo es el mismo, pero sus habitantes no.

Cosmos: Una odisea en el espaciotiempo

Diez años después de que Cosmos se estrenara, se publicó una nueva versión actualizada. Al final de cada episodio se grabaron nuevas escenas en las que Carl Sagan explicó avances científicos relevantes. Sagan murió en 1996, meses antes del estreno que la película “Contacto”, proyecto que ideó tras “Cosmos”. Dos décadas después, la serie no sólo ha quedado obsoleta en cuanto a la ciencia, sino también a la técnica. Los efectos especiales han envejecido mal y el ritmo pausado resulta poco atractivo para el telespectador actual.

Desde hace más de 15 años, Ann Druyan ha intentado mantener vivo el legado de Sagan. Reeditó en DVD una versión remasterizada de “Cosmos” en 2000 y consiguió que “The Science Channel” emitiera la serie en televisión para conmemorar el 25 aniversario, en 2005. Entonces se embarcó en la difícil tarea de realizar una nueva serie a la altura de la primera. Druyan recibió varias ofertas, que rechazó porque no ofrecían, libertad en cuanto a los contenidos.

En 2010, en una reunión entre científicos y artistas de Hollywood, coinciden Neil deGrasse Tyson y Seth MacFarlane. El primero es director del Planetario Hayden de Nueva York y el segundo es el creador de la serie “Padre de familia”. En esa conversación, MacFarlane comenta a Tyson su interés en dedicar parte de su fortuna en algo que realmente marcase una diferencia en el mundo. Tyson le cuenta que Ann Druyan está intentando hacer una nueva versión de “Cosmos” y MacFarlane se entusiasma por el proyecto. MacFarlane organizó una reunión entre Ann Druyan y los ejecutivos de programación de la cadena Fox. Y el proyecto consiguió luz verde.

Para el nuevo proyecto, además de a MacFarlane, Druyan involucra al otro co-guionista de la serie original, Steven Soter. Y como presentador, seleccionan al mismo Neil Tyson. En EEUU, este astrofísico de Harvard saltó a la mala fama tras la reapertura del Planetario Hayden en 2001. Como director de la institución, situó a Plutón en el grupo de pequeños cuerpos exteriores en la exposición sobre el Sistema Solar. ¿Plutón no es un planeta? Solo en Nueva York rezaba el titular de un poco halagador artículo publicado en el diario New York Times. Cuando en 2006, la Unión Astronómica Internacional degradó a Plutón del estatus de planeta, los medios reclamaron la opinión de Neil Tyson. El estilo extrovertido y humorístico de Tyson para explicar conceptos astronómicos lo convirtió, como Sagan, en habitual de los ‘late nights’ televisivos, disparando su popularidad.

Para dirigir la nueva serie, los productores contrataron a Brannon Braga, quien ha sido productor ejecutivo de varias series de “Star Trek” (“La nueva generación”, “Voyager” y “Enterprise”). Como director de fotografía contaron con Bill Pope, responsable de “Matrix”, “Spider-Man” o “Scott Pilgrim contra el mundo”. Para la música, han vuelto a contar con el compositor de bandas sonoras Alan Silvestri (Regreso al futuro, Contacto). En total, cerca de mil personas han estado involucradas en la producción del nuevo “Cosmos”, 200 de ellas en la creación de los efectos especiales.

Al igual que la serie original, la campaña de promoción de “Cosmos: Una odisea en el espacio-tiempo” ha sido inédita para un documental. El estreno del trailer se realizó en la convención “Comic Con” de San Diego en julio de 2013, arrancando la ovación del público. Durante las semanas anteriores al estreno, en marzo de 2014, tanto Tyson como otras personas del equipo han sido entrevistados en un gran número de medios. En las redes sociales se creó una expectativa inusitada entre los aficionados a la ciencia, y los amantes del “Cosmos” original. Para el estreno, la cadena Fox apostó muy fuerte. El presidente de EEUU, Barack Obama realizó una breve declaración, destacando los valores de “Cosmos”. El primer episodio se emitió simultáneamente en 10 de los canales de Fox. Y en días posteriores, se ha estrenado en más de 30 países. La audiencia ha sido muy alta, atrayendo a 12 millones de espectadores en EEUU. “Cosmos” se situó como el tercer programa más visto del día, compitiendo de tú a tú con estrenos de series.

Cosmos: En mitad de la Vía Láctea

1600 palabras después, vuelvo a la pregunta original: ¿qué me ha parecido el primer capítulo de este nuevo “Cosmos”? Lo cierto es que el primer visionado me dejó un poco frío. Ha habido colegas a los que les encantó y otros que creen que se ha mancillado el nombre de Carl Sagan. Tras el quinto visionado y una decena de artículos después, tengo las ideas más claras.

Lo primero, es que el nuevo Cosmos ya no es un viaje personal. Como se deja claro en el prólogo y epílogo del capítulo, Neil deGrasse Tyson recoge el testigo de Carl, pero hace referencia al carácter colectivo de la ciencia. Neil, pues, no es el centro de “Cosmos”, sino parte de un equipo. En general, Tyson está muy correcto, y tanto su presencia como su voz son eficaces. Sin embargo, el primer episodio sólo muestra destellos de su dinámico carisma en directo.

En segundo lugar, el nuevo “Cosmos” es más denso que el primero. He contado las palabras del guión de “En la orilla del océano cósmico” y “En medio de la Vía Láctea” y poseen un número muy similar, a pesar de que la serie original tenía 15 minutos más de metraje (1 hora versus 45 minutos). Pero no sólo es denso en palabras, sino también en conceptos. En ambas series hacemos dos viajes. En “En la orilla del océano cósmico”, Sagan nos introduce a su “Nave de la imaginación” y primero viaja por el espacio, desde los cúmulos de galaxias hasta la Tierra. Luego, al final del episodio, realiza un viaje por el tiempo, utilizando el Calendario Cósmico, desde el comienzo del Universo a nuestros días. En “En mitad de la Vía Láctea”, Tyson realiza también esos dos viajes por el espacio y por el tiempo con su propia “Nave de la imaginación”. La nueva serie muestra mayor profusión de conceptos científicos (planetas errantes, radiación infrarroja, supercúmulos de galaxias, multiversos, etc). El nuevo calendario cósmico, además, recibe el doble de metraje que la versión original, pasando de 7 a 14 minutos. La densidad no es mala per sé, y de hecho premia el re-visionado del capítulo. Y, al contrario que la serie original, los espectadores disponemos de Internet para rellenar de inmediato cualquier laguna explicativa.

En tercer lugar, el empaque audiovisual del nuevo “Cosmos” tiene pocos competidores. La presencia de nombres del mundo cinematográfico no es casualidad, empezando por Seth MacFarlane y pasando por Bill Pope. Los productores han pretendido dar a la serie una “textura fílmica” a la serie documental. Esto es evidente desde los títulos de crédito al comienzo, con la tipografía de reminiscencias cinematográficas y música de Alan Silvestri (que realza especialmente bien los momentos dramáticos con Giordano Bruno). La “Nave de la imaginación” es mucho más convincente que el decorado simple del “Cosmos” original. Los movimientos de cámara son sofisticados, tanto en la “Nave” como en exteriores. En cuanto a las imágenes por ordenador, si bien no todas son completamente originales o excepcionalmente detalladas, mantienen un nivel alto de calidad y son relevantes al guión. Una de mis quejas recurrentes en los documentales es el abuso de las imágenes, usadas fuera de contexto y repetidas para rellenar, que evidencian una clara desconexión entre el guionista y el montador. Esto no pasa ni en el viejo ni en el nuevo “Cosmos”.

En cuarto lugar, la paleta de técnicas narrativas es muy rica en “Cosmos: Una odisea”, más que en la serie original. Las posibilidades de las imágenes por ordenador permiten viajes por el espacio y el tiempo de una forma que Sagan sólo podía soñar. Creo que ésto es especialmente evidente si comparamos las dos versiones del “Calendario Cósmico”. El viaje de Tyson hasta los confines del Universo observable era imposible en la época de Sagan. Pero además, hay que destacar el uso de dibujos animados en la secuencia de Giordano Bruno y en la historia de la civilización. La animación en 2D vista en los trailers fue algo que me preocupó mucho. Parecía barata. Y de hecho, es algo que ha admitido Seth MacFarlane: la razón principal para apostar por esta técnica fue presupuestaria. Realizar recreaciones históricas, como se hizo en la serie original, con una calidad a la altura de las mejores series de hoy en día dispararía los costes del proyecto. La compañía de animación de Seth contó con un presupuesto y unos recursos bastante limitados, e intentaron suplirlo de forma creativa. Y creo que lo han conseguido. Mi escena favorita del capítulo es el segmento animado de Giordano Bruno “La revelación de la inmensidad”, en la que utilizan de forma magistral el grabado de Flammarion... ¡la imagen que encabeza esta bitácora! Además, me quedé sorprendido porque la historia animada de la humanidad tiene mucho puntos en común con el texto de felicitación navideña que hice del 2013. En definitiva, los dibujos animados son un acierto, que pueden resultar muy atractivos para un público más amplio del habitual consumidor de documentales.

Lo más controvertido del primer episodio, sin duda, ha sido la historia de Giordano Bruno. Personalmente no entendí la conexión argumental con el resto del episodio. El segmento de Bruno aparece después de especular sobre los multiversos. Steven Soter, co-guionista, ha explicado en un texto que eligieron a Giordano Bruno porque fue la primera persona que propuso que el universo era infinito, que las estrellas eran soles, y cada sol tenía mundos como la Tierra, con sus propios habitantes (afirmación matizable). La idea de multiverso, pues, estaría relacionada con la de infinidad de mundos de Giordano. Las críticas, sin embargo, señalan que Bruno no era científico ni fue quemado sólo por creer en la infinitud de mundos. Pero estas críticas al guión ignoran al propio guión. Tyson afirma «Bruno no era un científico», y el tribunal sentencia: «Se le encuentra culpable de cuestionar la Santísima Trinidad y la divinidad de Jesucristo. De creer que la ira de Dios no es eterna, que todo el mundo ser salvado. De afirmar la existencia de otros mundos». Coincido con Francisco Villatoro en que quizás Sagan no habría elegido contar esta historia, pero no por las razones que Francis esgrime, sino porque Sagan no quería enfrentamientos directos con la religión. Por contra, el tratamiento de la Iglesia Católica en la animación es bastante caricaturesco, mostrando a los clérigos como malvados a lo Disney. Si a ésto le unimos las referencias al cambio climático y a la evolución, temas de gran carga política en EEUU, ya sabemos por qué Ann Druyan quería evitar ceder el control editorial a las cadenas de televisión.

Sintetizando. Tengo la impresión de que técnicamente esta nueva serie llega mucho más lejos que la original. Y, si los capítulos siguen el mismo estilo del primero, voy a tener pocas referencias que estén a su altura. Las series Wonders del británico Brian Cox han maravillado a propios y extraños en los últimos años. Personalmente, la he comparado con el Cosmos de Carl Sagan, al menos en cuanto al carisma de su presentador. Ahora tal como entonces, la BBC sigue siendo un gigante en la producción de documentales. “Wonders” tiene una excepcional fotografía de exteriores. Pero en otros aspectos son enanos al lado de “En mitad de la Vía Láctea”. No hay ningún capítulo de “Wonders” que muestre una ambición narrativa comparable.

Y sin embargo… Y, sin embargo, es casi imposible que la nueva serie tenga el mismo impacto que “Cosmos: Un viaje personal”. Los espectadores ahora estamos mucho más dispersos que antes y estamos expuestos a una gran cantidad de información. Hay muchos más canales de televisión, algunos dedicados en exclusiva a los documentales científicos. A pesar de ello, la evolución de “Cosmos” parece querer brillar con luz propia e iluminar a una nueva generación de espectadores. Esperemos que los próximos episodios sean tan interesantes como el primero. Porque, como concluye Neil Tyson, «Nuestro viaje acaba de comenzar».

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Publicado el 2014-03-17 | 20 Comentarios | Enlace


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Comentarios

1
De: Mizar Fecha: 2014-03-17 09:03

Es un placer volver a leerte, Víctor. Echo de menos que te prodigues más por tu bitácora.

Estoy bastante de acuerdo con tu visión sobre Cosmos. He visto el capítulo tres veces y me ha gustado bastante. Es cierto que la nueva versión no tiene la poesía y la profundidad de la primera, pero como dices son otros tiempos y el público objetivo no somos nosotros sino los chavales de ahora. Y en ese sentido, por lo que me cuentan, parece que la serie está teniendo muy buena acogida.



2
De: Juan Lupión Fecha: 2014-03-17 09:07

Yo la vi ayer y reconozco que me gustó en general, aunque como dices el pasaje de Bruno era demasiado caricaturesco. Creo que la mayor parte de los críticos peca de pensar que el target de la serie son los adultos que vieron "Cosmos" hace 30 años. El target son los chavales de ahora, y creo que en ese aspecto la serie trata de conectar bien con ellos.

Respecto a Neil Tyson, la verdad es que me pareció un locutor de documental al uso, correcto. Espero que se suelte en los próximos capítulos =)



3
De: Moisés Fecha: 2014-03-17 10:48

Es curiosa la polémica con lo de Giordano Bruno, habida cuenta de que Druyan dijo que era algo que quisieron (en plural, imagino que incluye a Sagan) contar en el Cosmos original ( http://www.huffingtonpost.com/aaron-sagers/ann-druyan-on-returning-t_b_4921803.html ).

Me parece que es más por el componente místico-religioso. Pese al tratamiento de la Iglesia Católica hay varios guiños al público religioso que también han levantado algunas ampollas (inclusión de Buda, Jesús y Mahoma en el calendario, por ejemplo), aunque era previsible. Desde el principio quisieron contar con todo el público, Neil defendió la elección de Fox como un "cruce de caminos", y él mismo suele evitar que lo asocien con movimientos ateos para que no se interponga en su labor divulgativa.

Lo que sí está claro es que, en efecto, ha dejado de ser un viaje personal. De hecho un Cosmos en el que Neil estuviera involucrado a fondo tendría mucho más humor (es una de las cosas que más le han acercado al público joven) pero no sé si es compatible con el tono de Cosmos ni, considerando el estatus sagrado que ha adquirido, si hubiera sido bien visto.

Algo que me parece que han hecho bien en el primer episodio es poner al día, por ejemplo, el calendario cósmico. Me sigue pareciendo una de las mejores herramientas didácticas, si no la mejor, para tomar conciencia de la edad del cosmos y de la nuestra en él. A juzgar por el feedback que he visto de la muchachada, ha hecho su efecto. He leído a quien dice que mejor hubieran dejado en paz el Cosmos antiguo y haber hecho una serie nueva, yo creo merece la pena recuperar todo ese arte previo (y no puedes hacerlo sin llamarlo Cosmos).

También de acuerdo en que es imposible que consiga el mismo impacto global que el Cosmos de Sagan. En 1980 Cosmos llenaba un vacío, el nuevo Cosmos llena un agujerito :P Y eso es bueno.



4
De: rvr Fecha: 2014-03-17 13:12

Mizar: Gracias. Estoy contando las horas para ver el segundo capítulo :)

Juan: Sí, muchas de las contra-críticas han insistido justamente en que, a pesar de los guiños, este Cosmos es para la "nueva generación" (guiño, guiño).

Moisés: Gracias por ese enlace. Algo que ha dicho Druyan en otra entrevista es que lo primero que hicieron al recibir la luz verde fue desempolvar las notas del "Cosmos" original. (Perla: En el archivo digitalizado de Sagan disponible en la Librería del Congreso se encuentra un borrador del capítulo 5 de Cosmos). Tampoco sé bien cómo interpretar la mención a las fechas de nacimiento de Jesús, Buda y Mahoma. Primero, porque parece que la historia de Bruno es anti-religiosa, y segundo, porque hay quienes sostienen en EEUU que el mundo se creó hace unos pocos miles de años. Osea, que no sé si realmente es un guiño o los usan como caballo de troya. Me gusta mucho tu frase «En 1980 Cosmos llenaba un vacío, el nuevo Cosmos llena un agujerito», resume muy bien la diferencia de contextos :)



5
De: Moisés Fecha: 2014-03-17 14:00

Con guiños no me refiero tanto a concesiones como a usar referentes religiosos para meter más fácilmente a ese público en la narración, pero no cabe duda de que el contexto de la historia de Bruno es impepinable, tipo el de Hipatia en Agora. Y ya vimos los tweets después del primer episodio de los creacionistas cargando contra lo del Big Bang :D



6
De: Dani Fecha: 2014-03-17 16:12

Gran análisis, Víctor. Me ha gustado mucho la información de contexto sobre ambas series, ausentes en la mayoría de críticas. Después de leerme tantas opiniones he llegado a la conclusión de que la mayoría de críticas negativas al nuevo Cosmos proviene de gente que tiene idealizada la serie -vale, quién no- y que hace mucho, pero mucho, que no se traga varios capítulos ENTEROS del Cosmos de Sagan. Duele reconocerlo, pero el Cosmos original es simplemente insufrible para el 95% de los niños y adolescentes de hoy en día. Era necesaria una reedición.

Un saludo.



7
De: Martin Pawley Fecha: 2014-03-18 12:44

El destino de cualquier efecto especial es envejecer mal: dentro de no mucho tiempo AVATAR parecerá tan tosco como el primer KING KONG. Lo cual no quita que podamos seguir disfrutando de KING KONG, de AVATAR y, por supuesto, del primer COSMOS. No veo yo que sea tan "insufrible", como no lo son las películas mudas y en blanco y negro de Chaplin, perfectamente asumibles y tolerables por niños criados entre videojuegos. Hay miles de experiencias al respecto.

Lo de que un ritmo pausado es poco atractivo para el espectador moderno es algo que no tengo del todo claro. Los muy populares realities de televisión están llenos de tiempos muertos en los que no sucede literalmente nada. De acuerdo a esa obsesión por la velocidad y la ligereza, ¿cómo se explica el colosal éxito hace unos años en la Italia de Berlusconi de VIENI VIA COM ME?

Una vez visto el segundo episodio sigo viendo los mismos problemas: demasiados contenidos a toda velocidad (varias amigas que han visto el capítulo me mostraron su frustración al respecto). La inmensa mayoría de espectadores no van a ver la serie cinco veces, no lo olvideis. Y en cuanto a la estética, moderna, moderna, lo que se dice moderna... ¡pero si es pura sci-fi de los 90!



8
De: rvr Fecha: 2014-03-18 18:12

Moisés: Pues con el segundo episodio, los creacionistas estarán aún más contentos todavía ;) Vaya caña.

Dani: Gracias por pasarte por aquí y comentar :) Lo que dices tiene mucha relación con lo que le contesto a Martin Pawley.

Martin: No sé si has leído el comentario de Daniel, pero no es el único caso. Otros profesores de instituto han comentado exactamente la misma experiencia al exponer el "Cosmos" original a sus chavales. Por supuesto que podemos seguir disfrutando de la serie antigua, cómo no, yo lo hago, pero no extrapolo mis gustos personales. No es muy difícil demostrar que las películas más taquilleras son las de acción, en comparación a las más pausadas. Eso no quita que existan excepciones (y desde luego, "Cosmos" fue una serie excepcional). La estética de la serie nueva es moderna... comparada con la serie original. Desde luego no es vanguardista :)



9
De: Moisés Fecha: 2014-03-19 09:41

La elección del ojo en el segundo episodio tenía muy mala leche :D Y volvió a arder Twitter, claro.

Me encantó. Y también metáforas narrativas como "el salón de las extinciones".



10
De: Martin Pawley Fecha: 2014-03-19 12:52

Ni el COSMOS de Sagan ni el de Neil han sido producidos para su uso en institutos. Son programas de televisión orientados a una audiencia generalista y adulta. Que los adolescentes se aburran o no con COSMOS dependerá, con certeza, de como son eses adolescentes y como es el uso que sus profesores hacen de COSMOS. Es muy posible que un niño pequeño no llegue sólo a una película de Chaplin y Keaton, pero es muy probable que la entienda y le divierta (incluso mucho) a poco que tenga algo de apoyo y compañía. Pasa igual con los libros.

Bastante taquillera es GRAVITY, que comienza con un plano-secuencia sin cortes aparentes de siete u ocho minutos. No es ese precisamente el lenguaje audiovisual común en el documental televisivo. ¿Será porque el público rechaza los planos largos o porque suele ser más barato hacerlo de otra forma?

Por cierto, la audiencia USA del segundo episodio de COSMOS ha caído un 16% respecto del primero. Veremos como sigue evolucionando.





11
De: rvr Fecha: 2014-03-19 13:17

Moisés: Jeje, sí. En el episodio reparten hostias a los argumentos creacionistas, pero creo que lo hacen de forma respetuosa. Neil Tyson estaba más en su salsa :) Hay muchos detalles del segundo episodio que me parecieron grandes aciertos. La elección de los perros para introducir la evolución es magnífica, y en general hicieron un esfuerzo tremendo para explicarla. El salón es un poco confuso, porque no queda claro de qué extinción están hablando (aparentemente pasan de la primera a la última, cuando han dicho que hay cinco), pero la idea es buena. Como la del árbol de la vida, y otros muchos detalles. En fin, no es un capítulo perfecto, pero está muy logrado.



12
De: rvr Fecha: 2014-03-20 12:18

Un experimento poco científico, de Manu Arregi Cosmos 2, la opinión de mis alumnos: «EN RESUMEN. Al profesor no le gusta el documental, pero si a sus alumnos. ¡Zas, en toda la boca!»



13
De: rvr Fecha: 2014-03-20 12:39

Martin: «Ni el COSMOS de Sagan ni el de Neil han sido producidos para su uso en instituto». No exclusiva, desde luego. Pero resulta sí que han puesto en marcha iniciativas de promoción en los institutos. Por un lado, tienen un concurso de profesores de ciencia, y destacan a uno de ellos al final de cada episodio. Por otra parte, en la página web están publicando guías educativas de cada capítulo escritas por la misma Ann Druyan: aquí la guía del episodio 2.

Lo de Gravity, no he entendido qué has querido decir.



14
De: rvr Fecha: 2014-03-21 02:47

El Paleofreak comenta el segundo episodio: Cosmos y la evolución.



15
De: Martin Pawley Fecha: 2014-03-21 17:43

Que se pueda usar en el institutos el nuevo COSMOS (y el viejo, y METRÓPOLIS de Fritz Lang... se puede usar de todo!) no evita que el público que busca esta serie es el adulto (y preferiblemente entre 20 y 49 años, o sea, los que más consumen, que es el grupo objetivo al que se dirigen las cadenas comerciales). Su uso escolar es secundario y en consecuencia evaluar COSMOS por su utilidad en secundaria (en particular en España) es como mínimo chocante.

Lo de GRAVITY tiene que ver con lo que decías de que las películas más taquilleras son las de acción. Sí, pero ¿qué acción? ¿Es igual IRON MAN 3 que GRAVITY o MAN OF STEEL? ¿El estilo, la estética, es la misma? De acción es el ROBÍN DE LOS BOSQUES de Errol Flynn, STAR WARS de Lucas y los diferentes SPIDERMAN. ¿Reaccionan los espectadores por igual ante todos ellos? Con frecuencia se suele justificar un montaje acelerado en función del gusto mayoritario del espectador. Lo más elogiado de GRAVITY ha sido, justamente, su espectacular secuencia inicial, que es todo lo contrario. En otro orden de cosas, hace unos días veía una entrevista a Gus van Sant en la que reconocía la influencia de los videojuegos en los largos planos que siguen a los protagonistas de ELEPHANT. Estilos audiovisuales hay muchos y no siempre se justifican por la preferencia del espectador medio. La animación de COSMOS es muy cutre no porque a la mayoría de la gente le guste así, sino porque no han tenido capacidad de hacer otra cosa mejor (la animación es muy cara, qué le vamos a hacer).



16
De: Dani Fecha: 2014-03-24 17:06

Coincido contigo, Víctor. Y también con mi tocayo porque Cosmos (la de Sagan) ha envejecido y era necesaria una reedición.

Un abrazo

PS.- ¿Bronowski químico? Ojalá ;-)



17
De: Moisés Fecha: 2014-03-24 17:20

En el tercero se nota a Neil suelto y en su salsa (y toca a su héroe Newton). Diría que en este episodio ha sido algo más que el conductor.

Y vaya final :)



18
De: rvr Fecha: 2014-03-24 20:50

Dani: Gracias por comentar. ¡Corrijo lo de químico!

Moisés: Estoy contando las horas para ver el tercer capítulo :)



19
De: Remaja Indonesia Fecha: 2014-07-04 16:42

Creo que la mayor parte de los críticos peca de pensar que el target de la serie son los adultos que vieron "Cosmos" hace 30 años. El target son los chavales de ahora, y creo que en ese aspecto la serie trata de conectar bien con ellos.



20
De: dunia remaja Fecha: 2014-12-20 10:34

Estoy muy interesado en visitar sitios como este y estoy contento de encontrarme con este sitio. Quiero agradecerle mucho por sus esfuerzos interviene para darnos información muy útil a través de correos.



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